Cambiar de Vida...

Tengo 35 años (confesados), una carrera universitaria y media, un trabajo fijo, un piso hipotecado, y un iPod con conexión a Internet que es toda mi ilusión…

La dictadura de la palabra

No sabemos exactamente dónde, pero sí que existió una civilización que había desterrado la letra “a” de su vocabulario. Si alguien utilizaba la vocal abierta, podía estar en peligro de ser acusado de utilizar un lenguaje políticamente incorrecto; se había instaurado la dictadura de la palabra.

Cardos y Flores

He salido a la calle
y he visto gente,
la misma que habla
cuando miente.

He visto cardos
he visto flores,
ríos de odio
y mares de amores.

He visto sabios
con ropas de mendigo
y trajes elegantes
disfrazando asesinos.

Un vecino que despierta
su triste letanía,
y otra que no duerme
su patética melodía.

Una mujer rumana
a la que ni siquiera miras,
y un hombre pobre

El día más feliz de mi vida.

- ¡Aaayyy!

- ¿Te duele mucho?

Mi amorcín había dejado de engullir pasta, sobresaltado por mi quejido, y me miraba sin dejar de masticar. Le brillaba la barbilla. La salsa estaba pringosilla, como a el le gusta, y un pedazo de spaghetti colgaba de la comisura de sus labios, ¡Dios mío, que ciego es el amor!

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