De un beso quebrado

Con los sonidos ávidos
de ser escuchados,
que se cuelan por mi ventana
socavando sin quererlo
la serenidad de mi alma,

me dejo llevar a través
del tedioso vacío
sin siquiera pretender
no caer dormido
o exhalar de mi boca,
pesada y espesa,
un leve murmullo, un quejido,

esperando el calor
de tu boca prestado
por el tacto áspero
de un beso quebrado.

Manuel J. Estévez

Magia!

Había olvidado el placer, pero aquel día como por arte de magia, una oleada de fresca pasión se presentó mirándome a los ojos.
Apareció moreno y de ojos grandes. Sólo con su mirada parecía adivinar lo que yo quería escuchar en cada momento.

Recuerdos-año 96-un día cualquiera.

Contemplo mi casa vieja,-y la contemplo con lágrimas,
es una casa muy vieja, muy antigua, es una anciana;
pero guarda entre sus muros tantos recuerdos....
que no sé... no sé... como podremos dejarla.

Crecimos en ella todos...
Y al jugar en esos patios,
notábamos que esas piedras de alegría...
También gritaban.

¡Que recuerdos Señor mio
como podré yo dejarla¡

Algún Atardecer

Algún atardecer, escribiré un poema
que no mencione el aire ni la noche.
Poema que omita los nombres de las flores
no mentando jazmines ni amapolas.

Algún día te escribiré ese poema.

Un poema sin pájaros ni fuentes,
poema que aluda al mar, no mire las estrellas.
Escribiré un poema que se limite solamente
a pasar los dedos por tu piel, tu pelo
convirtiendo en palabras tu mirada.

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