Sirena de cabellos tornasolados
cantando en la tempestad
amansando la mar bravía.
Poderosa sensibilidad
fuerte dulzura.
Canta tu garganta al aire
y vuelan las gaviotas
desde Málaga a Córdoba
refrescando con agua de mar
la noria de nuestro Alcazar.
Cuando Mayo se alza entre las flores, y el azahar se despide de su rotoño blanco
serpentinas de luz entre los árboles
guitarras rasgeadas.
Te quiero cantar caño del olivo, que apagaste la sed de tantos tiempos
cristianos, moriscos, judíos y demás
que te navegan cansados
remanso de paz,
PATIO DE LOS NARANJOS
Enviado por conchapoema el Lun, 03/08/2010 - 09:53
Sola
Sola en el andén de aquella vieja estación, triste y llorosa.
Miraba el tren que se llevaba, su futuro y su amor...
El Hotel
A través de los visillos de la ventana de aquel conocido hotel, recostada sobre la conocida cama. Veía el mar que le recordaba aquellos felices días...