Cooperantes lanzacuchillos contra Cuerpos de élite israelies: el "incidente"

Hoy me ha sorprendido una de esas maravillosas noticias que pueblan nuestro planeta. Esta vez ha sido el ataque a un convoy de ayuda humanitaria para unos, nido de terroristas alquaedianos para otros. El resultado para el mundo: cooperantes muertos y heridos.

También los opinantes se han hecho grupos: unos definían el suceso como "baño de sangre", otros como "indicidente" (no se sabe si con la gravedad de "rotura de uña" o de "enganchada de moños").
Lo mejor, desde luego, la excusa del equipo atacante: "es que nos tiraban pedradas y nos iban a matar con sus cuchillos malignos, que los sabemos nosotros porque se le veía en los ojos..."

Igual en los ojos lo que se veía era el miedo. Eso contando con que los verdugos miren a los ojos de los ajusticiados.

Si no fuera tan dramático, tendría su gracia: presuntas pìedras (que se hunden en el mar) y supuestos cuchillos (¿serían de los de untar la mantequilla?) contra navíos y helicopteros armados con las últimas tecnologías bélicas y manejados por unidades de élite del ejercito. Vamos, lo que viene siendo juego limpio. Muy justo todo.
Ah, y bien por el premio Nobel de la Paz... como siempre, defendiendo los "intereses" del mundo.