Cambiar de Vida...
Enviado por Marga el Jue, 11/12/2009 - 17:57
Tengo 35 años (confesados), una carrera universitaria y media, un trabajo fijo, un piso hipotecado, y un iPod con conexión a Internet que es toda mi ilusión…
No tengo carnet de conducir, no tengo gato, no tengo un anillo de diamantes (descubrí hace poco que todas mis amigas tenían uno... ¿ves? ¡Primer fallo!) y hasta hace dos semanas tenía un marido de buen ver... Pero ahora ya no.
No se ha muerto, no, no que va: es que me ha dejado. Así sin más… Bueno, sin más no, "con más", es decir "con" Anamari (¡no me digas que no es fuerte!) que yo creía que era "esa chica tan amable que cogía el teléfono", y resulta que también era "esa chica tan amable que se lo beneficiaba" un día sí y otro también. Lo que no tengo muy claro es si lo hacía a la vez que me cogía el teléfono o de forma alternativa o de forma colateral.
"Colateral", así me siento: soy un "daño colateral". 15 años entre novios y casados. Una mili, la carrera, dos deslices (de él), tres traslados (pa prosperar, me decía el muy cabrón, ¡"pa" prosperar él! que yo cada vez me tenía que buscar las habichuelas), un amago de separación (mío, pero es que soy una blanda y no quedó en na), y ahora a empezar de cero. A cambiar de vida...
No tengo carnet de conducir, no tengo gato, no tengo un anillo de diamantes (descubrí hace poco que todas mis amigas tenían uno... ¿ves? ¡Primer fallo!) y hasta hace dos semanas tenía un marido de buen ver... Pero ahora ya no.
No se ha muerto, no, no que va: es que me ha dejado. Así sin más… Bueno, sin más no, "con más", es decir "con" Anamari (¡no me digas que no es fuerte!) que yo creía que era "esa chica tan amable que cogía el teléfono", y resulta que también era "esa chica tan amable que se lo beneficiaba" un día sí y otro también. Lo que no tengo muy claro es si lo hacía a la vez que me cogía el teléfono o de forma alternativa o de forma colateral.
"Colateral", así me siento: soy un "daño colateral". 15 años entre novios y casados. Una mili, la carrera, dos deslices (de él), tres traslados (pa prosperar, me decía el muy cabrón, ¡"pa" prosperar él! que yo cada vez me tenía que buscar las habichuelas), un amago de separación (mío, pero es que soy una blanda y no quedó en na), y ahora a empezar de cero. A cambiar de vida...
- Marga's blog
- Inicie sesión o regístrese para enviar comentarios
Custom Search

