blog de Manuel

De un beso quebrado

Con los sonidos ávidos
de ser escuchados,
que se cuelan por mi ventana
socavando sin quererlo
la serenidad de mi alma,

me dejo llevar a través
del tedioso vacío
sin siquiera pretender
no caer dormido
o exhalar de mi boca,
pesada y espesa,
un leve murmullo, un quejido,

esperando el calor
de tu boca prestado
por el tacto áspero
de un beso quebrado.

Manuel J. Estévez

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